La fractura de maléolo es una de las lesiones de tobillo más frecuentes. Puede aparecer tras una torcedura, caída o impacto directo, y su tratamiento varía según la gravedad: algunas requieren cirugía y otras pueden curar con tratamiento conservador.
Como traumatólogo especialista en tobillo, te explico qué es una fractura de maléolo, cuándo es necesario operar, qué pasa si no se interviene y cómo es la recuperación.
Índice

¿Qué es el maléolo y qué tipos de fractura existen?
El tobillo está formado por tres huesos principales:
- Tibia (maléolo medial o interno).
- Peroné (maléolo lateral o externo).
- Astrágalo, que se articula con los anteriores.
Según la zona afectada, distinguimos:
- Fractura unimaleolar: solo un maléolo.
- Fractura bimaleolar: dos maléolos (habitualmente medial y lateral).
- Fractura trimalelar: afecta también al maléolo posterior de la tibia.
¿Cómo se produce una fractura de maléolo?
Las causas más habituales son:
- Torceduras o esguinces graves con rotación forzada.
- Caídas desde cierta altura.
- Accidentes deportivos o de tráfico.
Síntomas principales de una fractura de maléolo
Si sospechas una fractura de tobillo, estos son los síntomas de alarma:
- Dolor intenso que impide apoyar el pie.
- Inflamación y hematoma.
- Deformidad visible (en fracturas desplazadas).
- Sensación de inestabilidad en el tobillo.
Ante estos signos, es fundamental acudir a urgencias o a un traumatólogo especialista cuanto antes.
Diagnóstico: ¿cómo se confirma una fractura de maléolo?
- Exploración física por parte del especialista.
- Radiografía simple, suficiente en la mayoría de casos.
- TAC o resonancia magnética, en fracturas complejas o para planificar cirugía.
¿Cuándo se debe operar una fractura de maléolo?
No todas las fracturas necesitan cirugía. La decisión depende de la alineación articular, la estabilidad del tobillo y el grado de desplazamiento.
Tratamiento conservador (sin operación):
Se recomienda cuando:
- La fractura no está desplazada.
- Existe buena alineación articular.
- Pacientes con bajo nivel de actividad o alto riesgo quirúrgico.
Incluye:
- Inmovilización con yeso o bota ortopédica.
- Reposo y descarga de peso.
- Controles radiológicos periódicos para comprobar la correcta consolidación.
Tratamiento quirúrgico (operación de fractura de maléolo):
Indicado en:
- Fracturas desplazadas o con afectación de varios maléolos.
- Inestabilidad de la articulación del tobillo.
- Cuando fracasa el tratamiento conservador.
La cirugía consiste en una osteosíntesis con placas y tornillos, con el objetivo de restaurar la anatomía y permitir una recuperación funcional completa.
¿Qué pasa si no se opera cuando es necesario?
Ignorar una cirugía indicada puede derivar en:
- Artrosis precoz de tobillo.
- Dolor crónico y persistente.
- Inestabilidad e inseguridad al caminar.
- Deformidad y limitación funcional.
Recuperación tras la operación de fractura de maléolo
- Periodo de inmovilización de varias semanas.
- Fisioterapia para recuperar movilidad, fuerza y equilibrio.
- Apoyo progresivo del pie según la evolución y el criterio médico.
- Retorno al deporte: entre 3 y 6 meses, dependiendo del caso y la disciplina.
Pronóstico: ¿se puede volver a la vida normal?
Con un tratamiento adecuado y personalizado, el pronóstico suele ser excelente. La mayoría de los pacientes recuperan su nivel de actividad previo sin secuelas, siempre que se siga el plan de rehabilitación y control médico.
Conclusión
¿Te han diagnosticado una fractura de maléolo y tienes dudas sobre si necesitas cirugía?
En mi consulta, como especialista en cirugía del tobillo, realizo una valoración personalizada para ofrecerte el tratamiento más seguro y eficaz.
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